miércoles, 21 de noviembre de 2012

Detrás de El Hobbit: Un viaje inesperado



Behind the Scenes, la sección no apta para todos los públicos. Absténganse quienes se conformen con los prodigios ilusorios del celuloide o los que prefieran quedarse en un mundo de ficción. Pasen y disfruten quienes aplaudan un buen trabajo de caracterización, los que se muerdan las uñas con la técnica de cada efecto especial y los adictos al CD 2 y a sus horas de material especial que acompañan a la película.

La cuenta atrás que empezó hace casi dos años, llega hoy al día 22. Dos patitos que se acercan al que será uno de los más recordados 14 de diciembre de la historia cinematográfica. A tres semanas para el estreno estrella de 2012, El Hobbit: Un viaje inesperado, muchos de los interrogantes que sobrevolaban esta trilogía están ya más que resueltos. La cantidad ingente de información que Peter Jackson ha facilitado desde que empezó a rodar la primera precuela, serviría para nutrir una enciclopedia. Con las imágenes del set, fechas, banda sonora, nuevas caras del reparto o formatos de rodaje inéditos, el director de la Tierra Media y Warner Bros, tenían asegurada su firma en cada noticia de cine que salía de las rotativas.

sábado, 1 de septiembre de 2012

¿A qué suena...? Brave: Escocia.



Escocia suena a ríos caudalosos descendiendo entre las piedras, a hojas caídas hacinándose en los establos de un castillo abandonado o a la quietud de un lago de superficie intacta. A una falda de cuadros agitándose en lo alto de un acantilado, a la tradición convertida en festival. Se le añade un sabor medieval de flechas rasgando el viento, cerveza vertiéndose en una jarra de madera y el silbido del vendaval que hace tambalear una hoguera. Un halo de aventura gaélica, una pizca de ecos de fantasía, de instrumentos de viento con tintes mágicos… Y tenemos la banda sonora de Brave.

Y quién mejor que un compositor nativo para canalizar la esencia escocesa en forma de partitura. El elegir a Patrick Doyle como encargado de poner ritmo a la decimotercera producción del gigante Pixar es, al igual que el guión y los personajes principales, una apuesta previsible y nada arriesgada. Aún así, el camino de la precaución no les ha desviado en absoluto de la diana. 

jueves, 30 de agosto de 2012

Crítica: Brave, Pixar se reinventa mágicamente.



Pixar Studios nos ha convertido en esclavos de los calendarios, impacientes por conocer los prodigios de animación del año. Y es que la factoría de las maravillas puede enorgullecerse de haber orquestado las mejores películas del género en las últimas dos décadas, éxitos de taquilla tales como Toy Story, Buscando a Nemo, Ratatouille o Wall-E.

En un contexto de sospechas sobre más precuelas, secuelas y productos que hiciesen flaco favor a la originalidad y al talento de la casa, Pixar recupera el clasicismo de Disney presentando a su primera princesa protagonista. El cuento de hadas, la moralina y el tono familiar propios de la compañía de Mickey se entremezclan con la profundidad y el guión reflexivo de la marca del flexo saltarín. Sin embargo la cinta de Mark Andrews y Brenda Chapman merece ser analizada individualmente, evitando caer en las comparaciones odiosas con sus predecesoras y disfrutando de cada una de sus particularidades.